siempre hay algo que contar...

jueves, octubre 06, 2005

evaporarme...

Tengo previsto un armisticio, entregaré mi arsenal y dejaré que me apliquen sus leyes y torturas. He pensado en darles la razón, en abandonar esta lucha insana y platónica contra su absurdo sistema. Debo aceptar que han ganado, que lo que yo consideraba justo carece de argumentos ante su enorme maquinaria de poder. Me entregaré voluntario, sólo para que satisfagan su sed de reproches. Sólo para que crean que me juzgan y someten. Así de sencillo. Debo rendirme, superar los preceptos que antes me guiaban, recoger las alas y olvidarme de volar. Puede que un día, no muy lejano, descubra que todo mereció la pena. Ese día, puede que todo padecer adquiera sentido. Y quizá todas aquellas lágrimas saquen a flote lo impreciso de vuestra estructura. Tengo previsto el abandono. Quedarme suspendido, entre ellos y el suelo, harto ya de prever soluciones imposibles. Quiero quedarme, aun sin acabar de asumir esta existencia. Quiero respirar, y contemplar, como mero espectador, muchas más primaveras. Sentirlas sin vivirlas, sin tocarlas, sin compartirlas, igual que la brisa ajena. Quiero poder erguir la cabeza cada vez que mire atrás. Sin miedos, ni añoranzas, ni estatuas de sal.
Tengo previsto desaparecer, aun estando presente. Exiliarme allí donde viajamos con la mente. Y allí fortificarme, con tinta, y papel, y voces desconocidas que me dicten su antología. Deseo evaporarme, y gas y silencio, recorrer sus rincones sin poder ser descubierto, ni atrapado, ni malherido.
Y, una vez juzgado, deseo, sobretodo, que nunca me recuerden. Porque sólo si me olvidan, sé que no vendrán a buscarme.