siempre hay algo que contar...

viernes, octubre 14, 2005

sere natura...

Con un poco de ayuda, romperé una lanza a favor de los aromas de la naturaleza. Expiraré romero, jazmín y hierbabuena. Me envolveré con menta y crisálida de eucalipto. En estado de sitio, parapetado tras olivos, dormiré en las barricadas tapizadas de hierba y grama frescas de rocío. Despediré el azahar que derogue a distancia mi rastro y presencia. Haré del nogal mi atalaya y de la encina el hogar desde el que echar raíces. Seré reliquia de corcho y savia nueva que recorra pausada subsuelo y riberas. Viajando, entre brezo y ausencia, buscaré el sol para encararlo. Bendecido, dejaré que insectos y brisas hormigueen en la sangre helada de mis miembros de madera. Con alma de pájaro y cuerpo de marioneta, observaré sin inmutarme mundos y estaciones. Me agitaré, en un baile perturbado, al son del aire que precede a la tormenta. Y en la lluvia, seré trampolín y paraguas, absorbiendo, sacrificado, la energía de fuego y luz que escupan las nubes. Vegetaré en las ramas más altas de mi fiel fortaleza. Debatiré con los mirlos sobre todas las cosas vacías que pueblan nuestros desvanes. Lloraré junto a ellos y, en invierno, cuando el bosque dibuje una nueva glaciación, dormiré acurrucado en sus nidos, cuidando a sus criaturas en simbiótico ritual. Torpe y desacostumbrado, algunas veces caeré. Pero será el musgo, húmedo y agradecido, el que acolche con dulzura cada precipitar. Levantaré mi muralla en un crisol de enredaderas, bosquejando en sus claros la cárcel que abandoné. Salvo voz y palabra, ya nada en mi será humano. Nada corrupto de vísceras caducas. Nada de sueños e ideas contaminadas. Nada de miedos y nada de fracasos. Seré balsa indestructible de troncos y lianas. Transitaré afluentes, lomas, bosques y montañas. Visitaré oasis, tristes de soledad, y parques, tristes de dependencia. Seré parte viva y laboriosa de todos y cada uno de ellos. Sin recordar lo que fui o lo que pude haber sido. Y así mi delirio, lejos de una condena, será una absolución.