siempre hay algo que contar...

martes, junio 07, 2005

despedida...

Lunes 24 de enero

Ayer leí que el miedo no siempre gesticula. Que a veces se esconde bajo los párpados iluminados de la apariencia sosegada. Deduzco que lo mismo sucede en mi caso. Ha pasado el tiempo y aunque no he sido capaz de deshacerme del miedo, sí he aprendido a ocultarlo. No sé en qué proporciones considerar este hecho positivo o deprimente.

Martes 25 de enero

Los sucesos de estos últimos días han reforzado mi aislamiento. Vivimos en cajas separadas. No me cabe la menor duda.

Miércoles 26 de enero

Si la vida fuese más interesante, creeríamos en menos cosas. Necesitamos vivir conectados a la esperanza del cambio inminente. Nos mueve la ilusión de conseguir superar el sufrimiento. Sin sufrimiento, no habría ilusión. Sin ilusión, no habría vida.

Jueves 27 de enero

Hoy he dormido con la radio encendida. Una mujer desgarraba su voz en sollozos a lomos de un piano. Cada nota era una lágrima que resbalaba hasta el suelo. Al despertar, yo también he llorado.

Viernes 28 de enero

Calma. Voy haciéndome a la idea de haber tomado la decisión correcta. No voy a hablar con nadie. No bajaré a la calle. No existo fuera de estas paredes. Necesito estos tres días para despedirme de mí mismo.

Sábado 29 de enero

Sopeso si me juzgarán por mi valor o por mi cobardía. Pero que hagan lo que quieran. Ya no me importa lo que piensen. Me da igual. No tienen ningún baremo con el que catalogar mi agonía. Somos almas diferentes. Somos mundos diferentes. No a todos nos basta con respirar.

Domingo 30 de enero

El sol luce espléndido esta mañana. Ayer no pude conciliar el sueño. Tengo un nudo en el estómago y otro en la garganta. He creado mi propia prisión. Pero sé que en unas horas todo habrá finalizado. Siento que hoy se cierra una larga lista de despropósitos. No llegué a cumplir ni uno solo de mis objetivos. Aunque bien pensado, esta tarde cumpliré el más importante de todos ellos. Igual con eso compensa. Esto es un hasta luego. No especuléis acerca de mi. No creáis conocerme.