siempre hay algo que contar...

jueves, octubre 06, 2005

Milady...

Acto 3 – (dependencias de la princesa)

JOHNS
(entra apresurado en la habitación donde la princesa lee sobre la cama)

… Lamento haber osado perturbar así vuestro merecido descanso, Milady, más hubiera muerto antes de hacerlo si la razón que aquí me empuja no fuera de vital importancia para el devenir de nuestro reino y para el suyo propio, mi Señora. Eh por ello que…

MILADY

… Johns, apreciado vasallo, ¿por qué diablos habláis de forma tan enrevesada?. Y no sólo vos lo hacéis, también los demás. Y… ¡demonios!… hasta yo empiezo a hacerlo sin darme cuenta. ¿No sería mejor pasar por encima de tanta estúpida sutileza e ir directos al grano? ¿No podríamos evitar la parafernalia y así no perder tanto y tan valioso tiempo de nuestras efímeras vidas? Sin duda, este sería un reino mucho más próspero si aprendiéramos a sintetizar la información de nuestro lenguaje… ¿No crees Johns?…

JOHNS

Si… bueno, no. La verdad es que no alcanzo a comprender la naturaleza de su explicación Milady, más no debido a la falta de atención con la que pudiera haberos ofendido sino muy probablemente por mera causa de mi limitado intelecto, muy inferior al de su merced, que me priva sin duda de obtener el honor de verme capacitado para descifrar en la totalidad sus profundos testimonios.

MILADY

… ¿Ves? Ya lo has vuelto a hacer. Hablas y hablas y no dices nada. De hecho, si te das cuenta, aun no me has hecho partícipe de la trascendental misiva con la que llegabas tan exhausto y tan acongojado.

JOHNS
(de nuevo inquieto y gesticulando)

… Cierto es Majestad, le pido disculpas, desde lo más profundo de mi ser, por semejante abandono de mis delicadas funciones en un momento tan tan…

MILADY

… ¡Jonhs! la misiva… La información, por favor…

JOHNS
(aturdido)

… Disculpe, mi Señora… Al estar hablando no he podido escuchar…

MILADY

… ¡La misiva¡, Johns… comunícame la misiva y deja de irte por las ramas… Llevamos quince minutos perdidos en este inútil intercambio y, por tu celeridad inicial, deduzco que no tenemos toda la tarde. ¿No es así?…

JOHNS

Así es Milady, si usted no…

… James interrumpe la conversación entrando apresurado en los aposentos.

JAMES

Disculpe, Milady, semejante forma de irrumpir en su presencia pero…

MILADY

¡Un momento James! De uno en uno. Johns estaba primero. A ver, Johns, ¿podrías, por fin, transmitirme tu mensaje, de una forma sencilla, escueta y directa?

JOHNS

Si Milady. Si usted no me acompaña y lo remedia, su prometido, Sir Robert, está a punto de retar en duelo al vecino Señor Dumont en nombre de usted, Señora.

MILADY

¡Dios mío! ¿Para qué demonios va a hacer eso? Dumont sólo es un borracho bocazas. Vamos de inmediato Johns, yo le pararé los pies. ¡James!, después le atiendo. Entenderá que lo suyo puede esperar.

JAMES

No, mi Señora. Sucede que usted no llegaba y… ha habido un duelo y… un tropiezo y … ¡El Señor James está muerto, Milady! Lo siento.

MILADY

¡Que desastre! ¿Ves? ¿Ves John? ¿Ves de lo que hablaba?