siempre hay algo que contar...

jueves, abril 14, 2005

deja...

Deja que viva como quiera, porque esto es corto y porque no hace falta complicarlo demasiado. Deja que abandone, a veces, los caminos marcados, porque resultan aburridos y porque los pies se pegan al asfalto y hacen que avanzar resulte frustrante. Deja que escriba, sin pautas ni guión, sobre aquello que algunos no consideran importante. Deja que escriba sobre ti, y sobre mi, y sobre todos. Deja que reviva los paisajes que me emocionaron, aquí y allí, de Sant Francesc a Nairobi, de Ciudadela a Bohemia. Deja que aprenda y que descubra lo que ocultan las personas. Que palpe las caras y escuche las voces de quienes quieran gritar. Deja que desaparezca cuando lo crea necesario, lejos, allí donde nadie hace preguntas. Que así abandone este eterno interrogatorio y esta cárcel sin barrotes. Deja que te toque, y acote tu figura, y trace tu mapa. Deja que decida cuáles serán mis fronteras, y cuál mi tiempo. Que caiga y me levante, que dude, que odie y adore más allá de su justa medida. Deja que interprete cada nota, cada gesto y cada palabra. Que me limite a observar. Que componga mi propio mosaico, de sombras y colores, de ayer y de mañana. Deja que te desnude desde la distancia porque no consigo hacerlo en la intimidad, y que te envuelva en frases, unas falsas y otras tan sinceras que ruboricen tu piel. Deja que te contamine con el cariño imperfecto. Que acuda a ti en busca de refugio. Y que me deslice cuando no te necesite. Tan seguro y tan perdido. Deja que me equivoque, deja que me emborrache, deja que me consuma. Deja que me diluya en las noches más amargas, y que renazca con el día. Deja que decida cuándo entregarme y cuándo tirar la toalla. Deja que te quiera, o no. Deja que me quiera, o no. En fin, deja que siga delante de la única forma que sé, que deje la puerta abierta para que tú decidas cuándo entrar y cuándo salir. Deja que pasee por tu mundo y yo dejaré que pasees por el mío. No pido más. Con eso es suficiente.

Deja que llegue la primavera… y así, de paso, la vida entera.