ninguneadas...
Voy por la vida sin poder ser meticulosamente correcto, exacto y justo en su total complejidad. Así, las vacas me saludan cuando como verduras, y los espárragos me ovacionan tras cada hamburguesa. La luna se enfada siempre que voy a la playa y el sol me insulta cuando salgo por la noche. Extraño pero cierto. El mar ruge cuando tomo el sol y la arena se revuelve mientras nado. En definitiva, nunca consigo tenerlos a todos contentos. Y es normal. Es la ley de los comunes contrastes. Hay que tomarlo todo en su justa medida. Sin excesos y sin radicalismos. Y así, entender que llore la ducha mientras lleno la bañera, y que ésta resbale cuando tan sólo la pisoteo bajo el chorro redentor. No hay que ofenderse ni sentirse mal. Es la vida. Poco a poco, dejarán de escupirme los buzones tras cada exceso de e-mails, y comprenderán los refrescos de la nevera que la sed me la quita el agua. Es cuestión de no preocuparse y de no sentirse culpable. De explicarle a la sartén que debo hervir en la olla, que ya tendrá su momento y que no se sienta desplazada. Es cuestión de hablar con la tele para que entienda que esta noche la pasaré con el libro. Y decirle al libro, que mañana, cuando quiera ver la película, reposará en el cajón sin nadie que lo sostenga. Que lo entiendan y que lo acepten. Que dejen de sufrir y que dejen de lamentarse pues todo tiene su lugar y su momento, y no pueden estos factores determinar el estrellato o la infamia de cada uno de ellos. Hablaré con ellos y todo se solucionará. Conseguiré evitar que el paraguas intente apuñalarme en agosto y que los pareos se tiren por el balcón en enero. Conseguiré que el despertador deje de precipitarse contra el suelo los domingos (que cuesta horrores recomponerlo). Conseguiré que el teléfono fijo, que me observa agazapado, deje de intentar ahorcarme. Y que los vasitos de cortado no tintineen desquiciados durante el café con leche. Muy pronto todo estará arreglado. Bastará una charla, intensa y sincera, con todas y cada una de las cosas que se hayan, alguna vez, sentido ninguneadas. La armonía está al caer. No puede ser tan difícil.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home